Cienfuegos
FIN DE LA MISIÓN DE CIENFUEGOS DESPUÉS DE UN AÑO AD EXPERIMENTUM
Queridos amigos,
Desde hace veinte años, ustedes caminan a nuestro lado al servicio del pueblo cubano, en una misión que ya se ha transformado varias veces. Precisamente porque valoramos profundamente esa confianza, queremos hoy informarles de una nueva e importante evolución.
Después de dos años de presencia en la diócesis de Cienfuegos, en el marco de un convenio de un año ad experimentum, Mons. Domingo Oropesa Lorente, obispo de Cienfuegos, decidió no renovar esta misión. Esta decisión fue notificada oficialmente el 25 de marzo de 2026.
«Esta esperanza no defrauda, porque Dios ha llenado con su amor nuestro corazón» (Rm 5,5).
El discernimiento de una misión vivida al servicio de la Iglesia
Esta decisión nos duele, igual que ha dolido a los fieles que hemos acompañado, y deja a muchos sin comprenderla. Pero el obispo es el responsable de la misión en su diócesis, y esa ha sido su decisión.
Estos dos años se vivieron con generosidad, tanto en el acompañamiento de las parroquias (catedral, Castillo, Paraíso y Ariza), como en el compromiso con los fieles y en el desarrollo de la vida pastoral, así como de los servicios educativos y caritativos. Este tiempo ha sido un regalo, aunque hoy llegue a su fin.
Una Misión Cuba que continúa y se fortalece
Esta etapa que se cierra en Cienfuegos no pone en duda, de ninguna manera, el conjunto de la Misión Cuba. La misión de Placetas, fundada en 2006, sigue plenamente comprometida y constituye el corazón de nuestra presencia en Cuba.
Desde hace veinte años, esta misión ha echado raíces profundamente en el territorio: hoy se extiende por las parroquias y comunidades de Placetas, Fomento, Báez y Cabaiguán, al servicio de más de 120 000 habitantes. Sacerdotes y voluntarios permanecen allí de manera estable, llevando adelante proyectos educativos estructurantes (internado, apoyo escolar, formación), acciones caritativas concretas con las familias, las personas mayores y los más necesitados, así como una vida pastoral dinámica impulsada por la catequesis, las misiones rurales y el acompañamiento a los jóvenes.
En un país atravesado por una crisis profunda, esta fidelidad a largo plazo es una clave esencial de la misión. Permite arraigarse en las comunidades locales y dar frutos duraderos, a pesar de las dificultades.
Su apoyo hace posible la misión
La experiencia de Cienfuegos habrá sido una etapa en nuestro discernimiento misionero; hoy vamos a concentrar nuestras fuerzas allí donde la misión está sólidamente implantada, para que pueda dar aún más frutos.
Más que nunca, la Misión Cuba necesita de su fidelidad para continuar anunciando el Evangelio y estar al lado de los más pobres, que lamentablemente son cada vez más numerosos.
Les agradecemos profundamente su confianza y su compromiso junto a nosotros.
don Jean-Yves et don
Régis,
don Antoine, don
Stéphane, don Grégoire,
don Louis, don
Paul-Alexandre et don Martin