Un minibús: regalo de Navidad para la misión

Un minibús: regalo de Navidad para la misión de Placetas

En este tiempo de Navidad, la misión de Placetas ha recibido un regalo muy especial y lleno de esperanza: la compra de un minibús de 18 plazas, conocido localmente como el Toano. Esta adquisición marca un paso importante para la misión, que enfrenta numerosos desafíos pastorales y logísticos.

Una misión extensa con recursos limitados

El territorio confiado a la misión es muy amplio y solo cuenta con cinco sacerdotes para atender a las parroquias y comunidades rurales. Muchas de estas comunidades están aisladas y numerosos fieles no pueden participar regularmente en la misa ni en las actividades pastorales por falta de transporte.

Esta realidad se ve agravada por la crisis sin precedentes que atraviesa Cuba. La escasez de combustible ha paralizado en gran medida el transporte público, y solo una minoría muy reducida de la población posee un vehículo propio. En las zonas rurales, la gente se desplaza a pie o en carretas, lo que hace que llegar a la parroquia sea un verdadero desafío.

Comunidades frágiles, pero aún presentes

La migración masiva de jóvenes hacia los Estados Unidos o hacia las grandes ciudades ha provocado el debilitamiento de muchas pequeñas parroquias del campo. Algunas capillas han tenido que cerrar por falta de fieles. Sin embargo, no podemos abandonar a los pocos parroquianos que permanecen fieles y profundamente comprometidos con su fe.

Gracias a la compra del Toano, la misión puede hoy reunir a estas comunidades dispersas. La reciente reapertura de la iglesia de Placetas permite además acoger a un mayor número de fieles procedentes de las antiguas capillas rurales, especialmente en las grandes celebraciones y momentos fuertes de la vida parroquial.

Salir al encuentro de los fieles más aislados

Este minibús es mucho más que un simple medio de transporte. Permite a los sacerdotes y a los equipos pastorales llegar hasta los fieles más alejados, mantener el vínculo con las comunidades rurales y acompañarlos en su camino de fe. Facilita también la participación en la misa, en las formaciones y en las distintas actividades de la misión.

Un agradecimiento sincero a nuestros benefactores

Esta compra no habría sido posible sin la generosidad de nuestros donantes. Nuestro más sincero agradecimiento a todos los que, con su apoyo, hacen posible la presencia de la Iglesia junto a las comunidades más lejanas y vulnerables. Gracias a ustedes, muchos fieles pueden vivir más plenamente su compromiso cristiano, a pesar de las dificultades del contexto actual.

El Toano fue bendecido oficialmente al finalizar la misa de Navidad, poniendo este nuevo medio al servicio de la misión y confiándolo a la protección del Señor para la evangelización y el acompañamiento pastoral.

Navidad 2025 en Cuba

Navidad 2025 en Cuba

Este año hemos vivido un tiempo de Adviento especialmente intenso y hermoso en nuestras misiones en Cuba.

En Placetas, después de tres años de trabajos, redoblamos los esfuerzos para reabrir nuestra iglesia antes de Navidad. Con inmensa alegría, la comunidad pudo volver al templo para el cuarto domingo de Adviento. La iglesia estaba llena y en cada rincón se respiraba un ambiente de fiesta y esperanza.

En Cienfuegos, fue nuestra segunda Navidad en el lugar, y fue una gran alegría acoger al Niño Jesús junto a una comunidad que conocemos mejor y que no deja de crecer.

Retomar una tradición latinoamericana: la Posada

También retomamos una hermosa tradición latinoamericana, que se había perdido en Cuba: la Posada. La víspera de Navidad, a imagen de María y José, nuestros adolescentes recorrieron las casas del barrio tocando a las puertas. Después del pequeño diálogo tradicional, con tres rechazos “simulados”, finalmente se abrían las puertas para cantar villancicos y llevar alegría y calor humano, especialmente a las personas mayores o que viven solas.

La Misa de Navidad

La noche del 24, todo estaba listo: los coros habían ensayado sus cantos más hermosos, los monaguillos se habían adaptado a la nueva iglesia, y la Misa de Navidad en Placetas se celebró en un ambiente festivo y fraterno.
El Niño Jesús llegó al pesebre al son de las maracas y los panderos cubanos, signo vivo de nuestra cultura y de la alegría de la Navidad en Cuba.

Una misión que irradia más allá de Cuba

Una misión que irradia más allá de Cuba

Durante un reciente viaje a los Estados Unidos, Don Stéphane Fernandes y Don Grégoire de Lambilly tuvieron la oportunidad de dar testimonio de su compromiso misionero en diversos diócesis estadounidenses.

Fue a lo largo de estos encuentros y en el marco de este viaje que fueron invitados a participar en una entrevista en el plató del programa televisivo This Is the Day.

Dar testimonio de la misión de Cuba

La entrevista, conducida por el Diácono Franklin Mejía, permitió a Don Stéphane y Don Grégoire compartir la experiencia vivida en el seno de la misión de Cuba: cómo fueron llamados a servir al pueblo cubano, los carismas de su comunidad, su vida cotidiana en el campo misionero, así como los programas sociales desarrollados al servicio de los más frágiles.

También dan testimonio de cómo su fe se ha profundizado y fortalecido a través de las pruebas, las alegrías y los encuentros vividos en la isla, recordando que la misión es ante todo un camino de conversión personal y comunitaria.

Un viaje misionero estructurante en los Estados Unidos

Este viaje a los Estados Unidos tuvo varios objetivos. Uno de los principales fue ampliar nuestra red en el país, visitando nuevas ciudades y nuevas parroquias dentro de diócesis ya conocidas. Esta misión dio abundantes frutos con etapas en Washington, Boston, Nueva York / Nueva Jersey y Miami.

Otro objetivo importante de esta estancia fue trabajar en la creación de una asociación estadounidense destinada a apoyar a los sacerdotes de la misión de Cuba, así como a nuestra asociación en Francia. Este paso esencial se llevó a cabo plenamente: la asociación fue creada, se abrió su cuenta bancaria y se obtuvo la exención fiscal.

Encuentros llenos de esperanza

Una gran alegría de este viaje fue el encuentro con párrocos que aún no nos conocían.

Su cálida acogida, su deseo de conocer mejor la misión de Cuba y su invitación a regresar — en un marco más institucional y en comunión con sus obispos — son para nosotros signos muy alentadores.

Hemos experimentado una vez más la vitalidad de la fe católica en los Estados Unidos, así como la generosidad pronta y alegre de los fieles, felices de apoyar las misiones de la Iglesia incluso más allá de las fronteras de su propio país.

En acción de gracias

La Providencia estuvo presente a lo largo de todo este viaje. Ahora trabajamos para estructurar nuestra red estadounidense, sin dejar de dar a conocer y apoyar la misión de Cuba desde Francia. Nos parece natural buscar un apoyo particular de nuestros hermanos estadounidenses, permaneciendo al mismo tiempo fielmente arraigados en nuestro compromiso misionero.

Salida de los trabajadores de la parroquia

Salida de los trabajadores de la parroquia en Cienfuegos

Este viernes tuvo lugar la salida anual de los trabajadores de la parroquia en Cienfuegos, un espacio especialmente organizado para expresar nuestro agradecimiento a los 52 trabajadores que sirven en nuestras distintas comunidades parroquiales: Baez, Cabaiguán, Placetas y Falcón.

Esta jornada se vivió como un verdadero tiempo de fraternidad, descanso y renovación, que permitió salir del ritmo habitual del trabajo para encontrarnos de una manera diferente. Los participantes pudieron disfrutar de momentos de baño, dinámicas de integración que favorecieron la unidad y el trabajo en equipo, así como espacios de intercambio y diálogo. Estas actividades fortalecieron los lazos entre los trabajadores de las distintas parroquias y contribuyeron a crear un clima de confianza, alegría y comunión.

Tiempo de formación

Un espacio de formación vino también a enriquecer este encuentro. Permitió reflexionar juntos sobre el sentido del trabajo a la luz de la fe cristiana y, de manera especial, de la Doctrina Social de la Iglesia. Se destacó la primacía de la persona del trabajador, recordándonos que el trabajo no es solo una tarea que cumplir, sino una participación activa en la misión de Dios en el mundo. El trabajador es portador de dignidad, de talentos y de una vocación propia.

A través de esta jornada quisimos resaltar cuán valioso es cada servicio realizado en nuestras parroquias y la importancia de crear condiciones favorables para que el trabajo se viva con responsabilidad, reconocimiento y esperanza. Como nos exhorta san Pablo:

«Todo lo que hagan, háganlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres»

(Colosenses 3,23)

Damos gracias al Señor por el compromiso serio y constante de nuestros trabajadores parroquiales. Que esta jornada dé frutos en la vida personal y profesional de cada uno, y que el Señor continúe fortaleciendo a todos los que, día tras día, ponen su trabajo al servicio de la Iglesia y de la comunidad, con espíritu de fe, esperanza y caridad.

La Virgen de la Caridad del Cobre

La Virgen de la Caridad del Cobre

Una de las fiestas religiosas más hermosas de Cuba es la fiesta de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba.

En Cuba hay una fecha que nadie puede ignorar: el 8 de septiembre, cuando la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, se acerca a su pueblo.
Durante nueve días, las parroquias de nuestras misiones viven al ritmo de las veladas y confesiones.
Por las calles, grupos misioneros son enviados, casa por casa, para invitar a todos a la fiesta.
En todos los hogares, la Virgen está presente — en medallas, estatuillas o imágenes.
Y para aquellos que no pueden salir, sus oraciones se elevan junto a las nuestras, unidos en esta gran celebración por el país.

Luego llega el día tan esperado.
Las iglesias, cubiertas de flores, resuenan con los cantos preparados durante semanas.
La imagen de la Caridad sale por fin, llevada en alto entre los brazos del pueblo, y todo un pueblo se pone en marcha.
Las calles se convierten en procesión: familias, niños, ancianos, creyentes fervorosos o simples curiosos, todos avanzan detrás de Ella.

Incluso quienes nunca entran a la iglesia se inclinan a su paso.
Porque aquí, la devoción no conoce fronteras: Ella es Madre de todos, católicos o no.

Nosotros mismos, venidos de lejos, quedamos profundamente conmovidos.
La Virgen de la Caridad del Cobre habita las oraciones y esperanzas del pueblo cubano, acompaña su historia marcada por heridas y luchas.
Al caminar detrás de Ella, sentimos la fervorosa fe de un pueblo herido, al límite, pero que eleva a la Virgen sus plegarias con una esperanza inquebrantable, seguros de que Ella lo puede todo.
Sí, la Caridad vela por Cuba, y en su estela luminosa, confiamos junto a ellos el futuro de esta isla de corazón inmenso.

Corpus Christi

Corpus Christi

Desde el Concilio Vaticano II, la Fiesta del Cuerpo de Cristo se ha convertido en la Fiesta del Santísimo Sacramento del Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Conmemora la institución de la Eucaristía e invita a los fieles a profundizar en su significado.

Esta fiesta celebra al Dios de amor que se entrega como alimento de vida eterna, poniendo más énfasis en el misterio de la Eucaristía vivida, en lugar de centrarse únicamente en la adoración de la presencia real.

El 22 de junio, día de la Fiesta del Santísimo Sacramento, la iglesia está llena. Al término de la Misa, el Santísimo Sacramento sale en procesión, encabezada por estandartes y envuelta en un cumulonimbo de incienso, recorriendo la plaza principal hasta terminar su trayecto a los pies del campanario de la iglesia en obras. Por unos instantes, las voces del coro y los cantos de acción de gracias se apagan, y todo el cortejo, de rodillas, adora en silencio y ofrece sus intenciones. El tiempo parece suspendido, quieto, recogido. Luego, la letanía rompe el silencio, se pronuncia la bendición final y Jesús, Hostia en su luna, regresa acompañado de los monaguillos al tabernáculo.

La multitud se dispersa, calma y alegre. Entonces nos viene un pensamiento: recordamos los capelos de nuestras iglesias de campo que, acompañados de estandartes (cuando no han sido quemados), esperan humildemente en el polvo a que algunos valientes los lleven de nuevo al frente del cortejo. ¡Vasto programa!

Placetas: una luz de esperanza gracias a la energía solar

Placetas: una luz de esperanza gracias a la energía solar

Desde hace varios meses, Cuba atraviesa una grave crisis energética. La escasez de electricidad producida por el Estado ha transformado una dificultad pasajera en una realidad duradera.

Esta penuria pesa fuertemente sobre la vida cotidiana de los habitantes: los balones de gas alcanzan hoy cerca de 60 dólares, mientras que el salario medio no supera los 12 dólares (unos 6 000 pesos).

Sin una energía estable, la vida se organiza al ritmo de los cortes eléctricos. Los electrodomésticos, la iluminación y la carga de los teléfonos dependen del regreso de la corriente. En cuanto vuelve la electricidad, muchos dejan su trabajo para cocinar, lo que afecta tanto la vida profesional como la familiar.

Ante esta situación, algunos cubanos que tienen la suerte de recibir ayuda financiera del extranjero invierten en baterías o, los más afortunados, en paneles solares.

De la batería a la autonomía solar

En enero pasado, nuestra parroquia pudo adquirir su primera batería Ecoflow. Luego, en mayo, gracias a una colecta realizada en Estados Unidos, equipamos nuestros espacios de vida con modelos más potentes.
Pero aún quedaba un desafío: producir nuestra propia energía.

Nuestras necesidades son considerables — alrededor de 30 kW en Placetas y 20 kW en Cienfuegos — mucho más de lo que dos paneles solares pueden proporcionar. Sin haberlo previsto ni presupuestado, decidimos lanzar un proyecto de instalación solar.

Los comienzos fueron difíciles: tres intentos con empresas locales fracasaron por falta de seriedad y de medios.
Pero, por una hermosa providencia, algunos encuentros en La Habana abrieron un nuevo camino.

Una luz en la noche

En junio, se presentó una oportunidad concreta: instalar en Placetas 54 paneles solares y 3 baterías, suficientes para garantizar una autonomía casi completa, salvo durante largos períodos nublados.

El 1 de septiembre de 2025, la casa parroquial recuperó una fuente de energía estable. Al caer la noche, el campanario volvió a brillar en la oscuridad de la ciudad — un signo de esperanza y de vida renacida.

Una misión que continúa

Ahora, nuestro deseo es abrir aún más nuestros espacios parroquiales para acoger a los feligreses: que puedan recargar sus baterías, trabajar o estudiar en un lugar luminoso, tranquilo y fraternal.

El Club de Ciclismo Católico de Placetas y Cienfuegos: pedalear por la fe

El Club de Ciclismo Católico de Placetas y Cienfuegos: pedalear por la fe

A lo largo del año, los dos clubes de ciclismo de Placetas y Cienfuegos se entrenan cada sábado por la mañana en sus respectivas ciudades, en un espíritu de fraternidad, superación personal y alegría.
Fundado hace unos veinte años, el club —originario de Placetas— reúne a participantes de 12 a 50 años, unidos por la misma pasión por el deporte y el deseo de crecer en la fe. Para formar parte de él, es necesario comprometerse a seguir el catecismo, participar en la misa

Dos grandes “Vueltas” cada año

Cada año se organizan dos grandes carreras ciclistas: la Vuelta de Invierno y la Vuelta de Verano.


El recorrido atraviesa varias ciudades emblemáticas de Cuba: Placetas, Sancti Spíritus, Trinidad, Topes de Collantes, El Nicho y Cienfuegos, antes de regresar a Placetas.

Estos cinco días de camino, en los que ambos clubes se reúnen para recorrer los campos y montañas cubanas, son un verdadero tiempo de encuentro y oración.

 

Pedalear para crecer en la fe

A lo largo de los kilómetros, los ciclistas no cultivan solo la resistencia física, sino también la fortaleza espiritual. Cada día está marcado por la misa y momentos de oración (rosario, laudes, vísperas…).
El deporte se convierte así en un auténtico medio de evangelización, un espacio de encuentro y testimonio de fe.

El ciclismo, todavía poco común en Cuba, requiere mucha creatividad: la falta de material y de piezas de repuesto obliga a todos a mostrar ingenio. Las carreteras deterioradas añaden un desafío más, pero también un sabor único a esta aventura de fe y esfuerzo.

En unión de oración por las víctimas de la tormenta Melissa

En unión de oración por las víctimas de la tormenta Melissa

Aparecida el 13 de octubre frente a las costas de Cabo Verde, la tormenta tropical Melissa cruzó el Atlántico, recorriendo más de 7 000 kilómetros antes de llegar al Caribe.
El 28 de octubre, golpeó duramente a Jamaica, con vientos que alcanzaron los 280 km/h y ráfagas de hasta 345 km/h, una intensidad nunca antes registrada en la isla. Al día siguiente, Cuba fue afectada a su vez: ráfagas de más de 240 km/h azotaron el país, dejando tras de sí familias en duelo, viviendas destruidas y un paisaje profundamente marcado por la fuerza del huracán.

En nuestras misiones de Placetas y Cienfuegos, apenas sentimos el paso de Melissa: no hubo vientos fuertes ni lluvias intensas. Solo la calma inusual de los días suspendidos nos recordaba la gravedad de la situación en otras regiones. Las actividades se detuvieron, las escuelas permanecieron cerradas toda la semana y algunos cortes de electricidad acompañaron nuestras noches. En este ambiente de espera y recogimiento, nos reunimos para orar.

Ante esta prueba, nuestra comunidad se unió en la fe, rezando juntos el rosario a la Virgen de la Caridad del Cobre, santa patrona de Cuba. Con confianza y esperanza, encomendamos a su intercesión a las víctimas, a las familias afectadas y a todos los que trabajan en la reconstrucción.

« Señor, en la tormenta, sé nuestro refugio; en el dolor, sé nuestra esperanza. »

Un diácono « hecho en Cuba »

Un diacre « made in Cuba »

Quelle joie pour notre communauté !

Après trois années passées auprès de la Communauté Saint-Martin à Placetas, puis la fin de son séminaire à Évron, Delvis Heguy, enfant de Placetas et ancien élève de notre internat, est devenu le premier Cubain ordonné diacre dans la Communauté Saint-Martin.

Le 20 juin dernier, la célébration avait lieu à 10 h en France… mais à 4 h du matin à Placetas ! Plusieurs paroissiens s’étaient levés avant l’aube pour suivre l’ordination en direct. Quelques heures plus tard, une messe locale a rassemblé toute la paroisse pour partager cette immense joie.

Durant l’été, nous avons eu la grâce d’accueillir notre nouveau diacre Delvis lors de son passage à Cuba. Les jeunes, surtout, étaient heureux et fiers de célébrer avec lui cette étape si importante avant son départ vers sa nouvelle mission au sanctuaire de Lourdes.

Pour accompagner Delvis dans ce grand moment, deux de ses amis cubains, José Carlos et Ernesto, ont eu la chance de vivre son ordination sur place, en France.

Ce mois de voyage fut riche en découvertes : le Mont-Saint-Michel, les Alpes, Rome, et même la Route Saint Martin Junior avec d’autres jeunes de la Communauté Saint-Martin.

Ils sont revenus remplis de joie et d’inspiration, porteurs d’idées nouvelles pour faire grandir nos groupes de jeunes et la vie paroissiale.

Une véritable bouffée d’air et d’espérance pour toute notre communauté !