San Martín de Tours: un ejemplo de caridad
El 11 de noviembre nos reunimos para celebrar la fiesta de San Martín de Tours, santo patrón de nuestra comunidad y uno de los más grandes testigos de la caridad cristiana.
Todos conocemos el famoso episodio de su vida: un día de invierno, cuando aún era soldado romano, San Martín se cruzó con un anciano que temblaba de frío. Lleno de compasión, desenvainó su espada, partió su capa en dos y ofreció una mitad al mendigo.
Esa misma noche, Cristo se le apareció en sueños, vestido con la mitad de aquella capa.
“En verdad les digo: cada vez que lo hicieron con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicieron.” (Mt 25, 40)
Inspirados por San Martín, preguntémonos:
“¿Qué capa puedo compartir hoy?”
Tal vez unos minutos de nuestro tiempo, un oído atento, una palabra amable, o un servicio ofrecido sin esperar nada a cambio…
¡San Martín, apóstol de la caridad, ruega por nosotros!
Nuestra comunidad inspirada por San Martín
Siguiendo el ejemplo de San Martín, nuestra parroquia quiere vivir la caridad cada día — no como una idea abstracta, sino como un gesto concreto, arraigado en la vida cotidiana.
Esa caridad se manifiesta cuando los jóvenes se reúnen para acompañar, con su presencia y oración, a la abuela enferma de un feligrés;
cuando los voluntarios del comedor preparan comidas calientes para quienes viven en situación de gran necesidad;
o cuando los niños y adolescentes del internado regresan a sus hogares y participan en la vida familiar, ofreciendo su presencia, su ayuda y su atención.
Cada gesto, por pequeño que sea, se convierte en un signo visible de la presencia de Dios entre nosotros.
