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Navidad 2025 en Cuba

Este año hemos vivido un tiempo de Adviento especialmente intenso y hermoso en nuestras misiones en Cuba.

En Placetas, después de tres años de trabajos, redoblamos los esfuerzos para reabrir nuestra iglesia antes de Navidad. Con inmensa alegría, la comunidad pudo volver al templo para el cuarto domingo de Adviento. La iglesia estaba llena y en cada rincón se respiraba un ambiente de fiesta y esperanza.

En Cienfuegos, fue nuestra segunda Navidad en el lugar, y fue una gran alegría acoger al Niño Jesús junto a una comunidad que conocemos mejor y que no deja de crecer.

Retomar una tradición latinoamericana: la Posada

También retomamos una hermosa tradición latinoamericana, que se había perdido en Cuba: la Posada. La víspera de Navidad, a imagen de María y José, nuestros adolescentes recorrieron las casas del barrio tocando a las puertas. Después del pequeño diálogo tradicional, con tres rechazos “simulados”, finalmente se abrían las puertas para cantar villancicos y llevar alegría y calor humano, especialmente a las personas mayores o que viven solas.

La Misa de Navidad

La noche del 24, todo estaba listo: los coros habían ensayado sus cantos más hermosos, los monaguillos se habían adaptado a la nueva iglesia, y la Misa de Navidad en Placetas se celebró en un ambiente festivo y fraterno.
El Niño Jesús llegó al pesebre al son de las maracas y los panderos cubanos, signo vivo de nuestra cultura y de la alegría de la Navidad en Cuba.