Una misión que irradia más allá de Cuba
Durante un reciente viaje a los Estados Unidos, Don Stéphane Fernandes y Don Grégoire de Lambilly tuvieron la oportunidad de dar testimonio de su compromiso misionero en diversos diócesis estadounidenses.
Fue a lo largo de estos encuentros y en el marco de este viaje que fueron invitados a participar en una entrevista en el plató del programa televisivo This Is the Day.
Dar testimonio de la misión de Cuba
La entrevista, conducida por el Diácono Franklin Mejía, permitió a Don Stéphane y Don Grégoire compartir la experiencia vivida en el seno de la misión de Cuba: cómo fueron llamados a servir al pueblo cubano, los carismas de su comunidad, su vida cotidiana en el campo misionero, así como los programas sociales desarrollados al servicio de los más frágiles.
También dan testimonio de cómo su fe se ha profundizado y fortalecido a través de las pruebas, las alegrías y los encuentros vividos en la isla, recordando que la misión es ante todo un camino de conversión personal y comunitaria.
Un viaje misionero estructurante en los Estados Unidos
Este viaje a los Estados Unidos tuvo varios objetivos. Uno de los principales fue ampliar nuestra red en el país, visitando nuevas ciudades y nuevas parroquias dentro de diócesis ya conocidas. Esta misión dio abundantes frutos con etapas en Washington, Boston, Nueva York / Nueva Jersey y Miami.
Otro objetivo importante de esta estancia fue trabajar en la creación de una asociación estadounidense destinada a apoyar a los sacerdotes de la misión de Cuba, así como a nuestra asociación en Francia. Este paso esencial se llevó a cabo plenamente: la asociación fue creada, se abrió su cuenta bancaria y se obtuvo la exención fiscal.
Encuentros llenos de esperanza
Una gran alegría de este viaje fue el encuentro con párrocos que aún no nos conocían.
Su cálida acogida, su deseo de conocer mejor la misión de Cuba y su invitación a regresar — en un marco más institucional y en comunión con sus obispos — son para nosotros signos muy alentadores.
Hemos experimentado una vez más la vitalidad de la fe católica en los Estados Unidos, así como la generosidad pronta y alegre de los fieles, felices de apoyar las misiones de la Iglesia incluso más allá de las fronteras de su propio país.
En acción de gracias
La Providencia estuvo presente a lo largo de todo este viaje. Ahora trabajamos para estructurar nuestra red estadounidense, sin dejar de dar a conocer y apoyar la misión de Cuba desde Francia. Nos parece natural buscar un apoyo particular de nuestros hermanos estadounidenses, permaneciendo al mismo tiempo fielmente arraigados en nuestro compromiso misionero.